
jueves, 11 de marzo de 2010
miércoles, 10 de febrero de 2010
RE-Renacimiento... Causas de la pérdida de la concepción de comunidad

La concepción atómica de la vida social en la que la democracia liberal fundó sus formas políticas no permitió ligar la libertad política con la igualdad social, en realidad sustituyó una clase privilegiada minoritaria por otra mas extensa y abierta, pero no cumplió con las promesas de igualdad social contenidas en las constituciones.
“La destrucción de la comunidad. La aldea, el feudo y el gremio proporcionaron una sociedad y una forma de vida que fueron poco afectadas por los actos de reyes y nobles. Podían pasar los siglos y desaparecer las dinastías, pero los modos de la comunidad continuaban muy semejantes a los que siempre habían sido. Sin embargo, los cambios que dieron existencia a la industria moderna, destruyeron los hábitos que habían mantenido una comunidad ordenada. Anteriormente la costumbre era el escudo del pobre. Las nuevas fábricas, con su insistencia en la negociación de un salario individual, lanzaron al viento este precioso patrimonio y el hombre se encontró en un mundo sin una definición del derecho que fuera respetada por toda la comunidad. Lo que la Revolución Industrial hizo con el individuo en general y con el obrero en particular, fue desarticular su sociedad y socavar la ley de la tradición conforme a la cual vivía. Lo dejó a merced de sus propios recursos, el hombre era ahora libre en una forma en que jamás lo había sido anteriormente. Había habido afortunados hombre “sin amos” anteriormente y caldereros ambulantes y estudiosos, pero aquí por primera vez, el hombre en general fue hecho independiente. Si podía obtener un empleo podía vivir solo, sin familia, amigos, gremio u oficio. Las complejas fuerzas que forzaron estos cambios son bien conocidas, pero las consecuencias que vendrían a la larga de este aflojamiento de las amarras fueron imprevistas. El debilitamiento de la comunidad no sólo afectó a los hombres sino también a mujeres y niños, a viejos y jóvenes, a especializados y no especializados. Sus efectos alcanzaron a todos los grupos en la comunidad, de modo que una sociedad regida por la tradición se desvaneció en forma creciente, llegó a estar compuesta por individuos aislados, iguales e independientes. Por primera vez los hombres llegaron a ser responsables ante sí mismos solamente, e irresponsables en cuanto al bienestar de cualquier otra persona incluyendo sus parientes más cercanos… La igualdad para el trabajador tomó una forma nueva y extraña: la ganancia de un salario en dinero. Llegó a significar igualdad para la lucha de competencia. El lograr un empleo y conservarlo resultó ser una prueba de todo lo demás y el medio mismo de supervivencia. Una especie de lucha libre de todos contra todos se transformó en la regla que prevalecía entre los hombres, y el medio social fue suficientemente fluido como para permitir que quedara sitio en la cima para muchos que tenían la energía, la capacidad o al astucia para nadar con la marea y aventajar a sus adversarios. Pero eso fue para los afortunados, los fuertes y los implacables. La masa encontró dura la lucha, solitaria la vida, y la alardeada libertad, algo semejante a una carga” (F.Tanneabaum).
En la primera mitad del siglo XiX, Tocqueville hizo esta aguda observación, que corrobora la pérdida del sentido comunitario:
“El rico no sólo está unido férreamente a los de su clase, sino que está totalmente alejado del pobre…
El fabricante no pide al obrero otra cosa que trabajo; el obrero no espera, a su vez, del fabricante otra cosa que un salario. El primero no contrae obligación alguna para proteger al segundo, ni éste para defender a aquél. Y ninguno de los dos está unido al otro permanentemente por costumbre o por deber. Entre los obreros y los patrones se establecen siempre relaciones, pero no compañerismo”.
“La destrucción de la comunidad. La aldea, el feudo y el gremio proporcionaron una sociedad y una forma de vida que fueron poco afectadas por los actos de reyes y nobles. Podían pasar los siglos y desaparecer las dinastías, pero los modos de la comunidad continuaban muy semejantes a los que siempre habían sido. Sin embargo, los cambios que dieron existencia a la industria moderna, destruyeron los hábitos que habían mantenido una comunidad ordenada. Anteriormente la costumbre era el escudo del pobre. Las nuevas fábricas, con su insistencia en la negociación de un salario individual, lanzaron al viento este precioso patrimonio y el hombre se encontró en un mundo sin una definición del derecho que fuera respetada por toda la comunidad. Lo que la Revolución Industrial hizo con el individuo en general y con el obrero en particular, fue desarticular su sociedad y socavar la ley de la tradición conforme a la cual vivía. Lo dejó a merced de sus propios recursos, el hombre era ahora libre en una forma en que jamás lo había sido anteriormente. Había habido afortunados hombre “sin amos” anteriormente y caldereros ambulantes y estudiosos, pero aquí por primera vez, el hombre en general fue hecho independiente. Si podía obtener un empleo podía vivir solo, sin familia, amigos, gremio u oficio. Las complejas fuerzas que forzaron estos cambios son bien conocidas, pero las consecuencias que vendrían a la larga de este aflojamiento de las amarras fueron imprevistas. El debilitamiento de la comunidad no sólo afectó a los hombres sino también a mujeres y niños, a viejos y jóvenes, a especializados y no especializados. Sus efectos alcanzaron a todos los grupos en la comunidad, de modo que una sociedad regida por la tradición se desvaneció en forma creciente, llegó a estar compuesta por individuos aislados, iguales e independientes. Por primera vez los hombres llegaron a ser responsables ante sí mismos solamente, e irresponsables en cuanto al bienestar de cualquier otra persona incluyendo sus parientes más cercanos… La igualdad para el trabajador tomó una forma nueva y extraña: la ganancia de un salario en dinero. Llegó a significar igualdad para la lucha de competencia. El lograr un empleo y conservarlo resultó ser una prueba de todo lo demás y el medio mismo de supervivencia. Una especie de lucha libre de todos contra todos se transformó en la regla que prevalecía entre los hombres, y el medio social fue suficientemente fluido como para permitir que quedara sitio en la cima para muchos que tenían la energía, la capacidad o al astucia para nadar con la marea y aventajar a sus adversarios. Pero eso fue para los afortunados, los fuertes y los implacables. La masa encontró dura la lucha, solitaria la vida, y la alardeada libertad, algo semejante a una carga” (F.Tanneabaum).
En la primera mitad del siglo XiX, Tocqueville hizo esta aguda observación, que corrobora la pérdida del sentido comunitario:
“El rico no sólo está unido férreamente a los de su clase, sino que está totalmente alejado del pobre…
El fabricante no pide al obrero otra cosa que trabajo; el obrero no espera, a su vez, del fabricante otra cosa que un salario. El primero no contrae obligación alguna para proteger al segundo, ni éste para defender a aquél. Y ninguno de los dos está unido al otro permanentemente por costumbre o por deber. Entre los obreros y los patrones se establecen siempre relaciones, pero no compañerismo”.
“El fin capital del hombre, en estos tiempos adelantados, es hacer dinero y gastarlo y por ello su interés en el universo se ha simplificado asombrosamente de poco tiempo acá… ¿Y si el universo no quisiese soportar en su divino seno una república de mortales que no tienen otro fin más elevado?... “ (Carlyle)
Fuente: “Arquitectura historicista en el siglo XIX, Iglesia E. J. Rafael.
viernes, 5 de febrero de 2010
VISITA A CLAUDIO CAVERI
por Camilo Linares

relevamiento barrial - Año 2006
Intentare vehiculizar ciertos sentimientos a través de mi rudimentario manejo del lenguaje.
Me ha quedado, creo que como a muchos, un fuerte concepto tratado el sábado en lo de Caveri que es el de SER/ESTAR y se me ocurre ligarlo con un tema que estuvimos charlando con unos de los compañeros presentes aquel día.
¿Que pasa con el legado cultural del ser? Esta conducta casi inalterable, esta clara tendencia a lo estático.
Hablábamos de la sustantivación del lenguaje, los sustantivos son los mas numerosos pobladores de nuestro idioma.
En la escuela primaria nos enseñan que de cada componente del lenguaje existe un exponente, salvo en el caso de los sustantivos, en el que tenemos 2: los comunes y los propios, o sea que nuestra lengua esta conformada básicamente por sustantivos, por esto, no es casual esta tendencia a lo estático e inalterable, a la sustancia quieta, a la calma chicha….el cambio y el dinamismo esta muy mal visto en nuestra cultura.
Los Guaraníes tienen una forma de vida y apropiación del territorio un poco nómade, ellos abarcan una determinada extensión del bosque pero van rotando su asentamiento cuando ven que por su acción deterioran el medio en el que viven, entonces emigran a un lugar no lejos de donde estaban y así permiten que el monte se regenere para poder otra vez albergarlos y ofrecerles la riqueza de sus recursos, no es casual tampoco que el idioma guaraní se base en verbos y no en sustantivos.
Nosotros los occidentales, por el contrario construimos casas sólidas, pesadas, que demanden el menor trabajo de mantenimiento, desafiando la alquimia del tiempo con esa necia intención de inmortalidad (o delirante obsesión de querer perdurar, diría un conocido).
Entonces las cosas cobran esa sustancialidad, esa consistencia, las cosas se cierran en si mismas todas guardan esa condición de cerramiento, de terminación, cualquier cosa que deje ver cierta apertura, cualquier forma que sea inconclusa, produce una tremenda angustia entre los occidentales una insoportable consternación el pensar que mañana algo pueda cambiar que deje de ser lo que era ¡no-no y no!, nos aferramos a lo conocido por eso producimos imágenes cerradas tiesas e inmóviles, que -si bien- no nos van a traicionar, tampoco nos van a llevar a ningún lado.
De modo que ese "ser" significa aprovisionarse de esas "cosas" o formas cerradas en si mismas, acumularlas para engrosar hasta reventar, tal como habla Galeano de la clase media sumida en el pánico de no llegar a tener lo que se debe tener para llegar a ser.
Ser y tener, y el ser se deshace con el hacer, pierde su condición de cosa acabada ,de una perfección contemplada desde el infinito y baja directamente hasta la tierra, nos devuelve la realidad del presente aquí y ahora.
A partir de ahí el hacer o estar es un devenir imposible de mensurar o predecir, es dirigirse al objetivo a través del cómo y no del ideal.
Camilo Linares - Noviembre 2009
por Camilo Linares

relevamiento barrial - Año 2006
Intentare vehiculizar ciertos sentimientos a través de mi rudimentario manejo del lenguaje.
Me ha quedado, creo que como a muchos, un fuerte concepto tratado el sábado en lo de Caveri que es el de SER/ESTAR y se me ocurre ligarlo con un tema que estuvimos charlando con unos de los compañeros presentes aquel día.
¿Que pasa con el legado cultural del ser? Esta conducta casi inalterable, esta clara tendencia a lo estático.
Hablábamos de la sustantivación del lenguaje, los sustantivos son los mas numerosos pobladores de nuestro idioma.
En la escuela primaria nos enseñan que de cada componente del lenguaje existe un exponente, salvo en el caso de los sustantivos, en el que tenemos 2: los comunes y los propios, o sea que nuestra lengua esta conformada básicamente por sustantivos, por esto, no es casual esta tendencia a lo estático e inalterable, a la sustancia quieta, a la calma chicha….el cambio y el dinamismo esta muy mal visto en nuestra cultura.
Los Guaraníes tienen una forma de vida y apropiación del territorio un poco nómade, ellos abarcan una determinada extensión del bosque pero van rotando su asentamiento cuando ven que por su acción deterioran el medio en el que viven, entonces emigran a un lugar no lejos de donde estaban y así permiten que el monte se regenere para poder otra vez albergarlos y ofrecerles la riqueza de sus recursos, no es casual tampoco que el idioma guaraní se base en verbos y no en sustantivos.
Nosotros los occidentales, por el contrario construimos casas sólidas, pesadas, que demanden el menor trabajo de mantenimiento, desafiando la alquimia del tiempo con esa necia intención de inmortalidad (o delirante obsesión de querer perdurar, diría un conocido).
Entonces las cosas cobran esa sustancialidad, esa consistencia, las cosas se cierran en si mismas todas guardan esa condición de cerramiento, de terminación, cualquier cosa que deje ver cierta apertura, cualquier forma que sea inconclusa, produce una tremenda angustia entre los occidentales una insoportable consternación el pensar que mañana algo pueda cambiar que deje de ser lo que era ¡no-no y no!, nos aferramos a lo conocido por eso producimos imágenes cerradas tiesas e inmóviles, que -si bien- no nos van a traicionar, tampoco nos van a llevar a ningún lado.
De modo que ese "ser" significa aprovisionarse de esas "cosas" o formas cerradas en si mismas, acumularlas para engrosar hasta reventar, tal como habla Galeano de la clase media sumida en el pánico de no llegar a tener lo que se debe tener para llegar a ser.
Ser y tener, y el ser se deshace con el hacer, pierde su condición de cosa acabada ,de una perfección contemplada desde el infinito y baja directamente hasta la tierra, nos devuelve la realidad del presente aquí y ahora.
A partir de ahí el hacer o estar es un devenir imposible de mensurar o predecir, es dirigirse al objetivo a través del cómo y no del ideal.
Camilo Linares - Noviembre 2009
viernes, 20 de noviembre de 2009
MANIFIESTO (Adaptación)
Señoras y señores
Esta es nuestra última palabra.
-Nuestra primera y última palabra-
Los arquitectos bajamos del Olimpo.
Para nuestros mayores
La arquitectura fue un objeto de lujo
Pero para nosotros
Es un artículo de primera necesidad:
No podemos vivir sin arquitectura.
A diferencia de nuestros mayores
-Y esto lo digo con todo respeto-
Nosotros sostenemos
Que el arquitecto no es un alquimista
El arquitecto es un hombre como todos
Un albañil que construye su muro:
Un constructor de puertas y ventanas.
Nosotros conversamos
En el lenguaje de todos los días
No creemos en signos cabalísticos
Ni en palabras importadas.
Además una cosa:
El arquitecto está ahí
Para que el árbol no crezca torcido.
Este es nuestro mensaje.
Nosotros denunciamos al arquitecto demiurgo
Al arquitecto Barata
Al arquitecto Ratón de Biblioteca.
Todos estos señores
-Y esto lo digo con mucho respeto-
Deben ser procesados y juzgados
Por construir castillos en el aire
Por malgastar el espacio y el tiempo
Dibujando planos en la luna
Por agrupar columnas al azar
A la última moda de París.
Para nosotros no:
La arquitectura no nace en la boca
Nace en el corazón del corazón.
Nosotros repudiamos
La arquitectura de gafas oscuras
La arquitectura de capa y espada
La arquitectura de sombrero alón.
Propiciamos en cambio
La arquitectura a ojo desnudo
La arquitectura a pecho descubierto
La arquitectura a cabeza desnuda.
No creemos en ninfas ni tritones.
La arquitectura tiene que ser esto:
Una muchacha rodeada de espigas
O no ser absolutamente nada.
La arquitectura de gafas oscuras
La arquitectura de capa y espada
La arquitectura de sombrero alón.
Propiciamos en cambio
La arquitectura a ojo desnudo
La arquitectura a pecho descubierto
La arquitectura a cabeza desnuda.
No creemos en ninfas ni tritones.
La arquitectura tiene que ser esto:
Una muchacha rodeada de espigas
O no ser absolutamente nada.
Ahora bien, en el plano político
Ellos, nuestros abuelos inmediatos,
¡Nuestros buenos abuelos inmediatos!
Se refractaron y se dispersaron
Al pasar por el prisma de cristal.
Unos pocos se hicieron comunistas.
Yo no sé si lo fueron realmente.
Supongamos que fueron comunistas,
Lo que sé es otra cosa:
Que no fueron arquitectos populares,
Fueron unos reverendos arquitectos burgueses.
Hay que decir las cosas como son:
Sólo uno que otro
Supo llegar al corazón del pueblo.
Cada vez que pudieron
Se declararon de palabra y de hecho
Contra la arquitectura dirigida
Contra la arquitectura del presente
Contra la arquitectura proletaria.
Aceptemos que fueron comunistas
Pero la arquitectura fue un desastre
Surrealismo de segunda mano
Decadentismo de tercera mano
Tablas viejas devueltas por el mar.
Arquitectura adjetiva
Arquitectura nasal y gutural
Arquitectura arbitraria
Arquitectura copiada de los libros
Arquitectura basada
En la revolución de la palabra
En circunstancias de que debe fundarse
En la revolución de las ideas.
Arquitectura de círculo vicioso
Para media docena de elegidos:
«Libertad absoluta de expresión».
Hoy nos hacemos cruces preguntando
Para qué diseñaban esas cosas
¿Para asustar al pequeño burgués?
¡Tiempo perdido miserablemente!
El pequeño burgués no reacciona
Sino cuando se trata del estómago.
¡Qué lo van a asustar con Arquitectura!
La situación es ésta:
Mientras ellos estaban
Por una arquitectura del crepúsculo
Por una arquitectura de la noche
Nosotros propugnamos
La arquitectura del amanecer.
Este es nuestro mensaje,
Los resplandores de la arquitectura
Deben llegar a todos por igual
La Arquitectura alcanza para todos.
Nada más, compañeros
Nosotros condenamos
-Y esto sí que lo digo con respeto-
La Arquitectura de pequeño dios
La Arquitectura de vaca sagrada
La Arquitectura de toro furioso.
Contra la Arquitectura de las nubes
Nosotros oponemos
La Arquitectura de la tierra firme
-Cabeza fría, corazón caliente
Somos tierrafirmistas decididos-
Contra la Arquitectura de café
La Arquitectura de la naturaleza
Contra la Arquitectura de salón
La Arquitectura de la plaza pública
La Arquitectura de protesta social.
Los arquitectos bajamos del Olimpo.
Pero la arquitectura fue un desastre
Surrealismo de segunda mano
Decadentismo de tercera mano
Tablas viejas devueltas por el mar.
Arquitectura adjetiva
Arquitectura nasal y gutural
Arquitectura arbitraria
Arquitectura copiada de los libros
Arquitectura basada
En la revolución de la palabra
En circunstancias de que debe fundarse
En la revolución de las ideas.
Arquitectura de círculo vicioso
Para media docena de elegidos:
«Libertad absoluta de expresión».
Hoy nos hacemos cruces preguntando
Para qué diseñaban esas cosas
¿Para asustar al pequeño burgués?
¡Tiempo perdido miserablemente!
El pequeño burgués no reacciona
Sino cuando se trata del estómago.
¡Qué lo van a asustar con Arquitectura!
La situación es ésta:
Mientras ellos estaban
Por una arquitectura del crepúsculo
Por una arquitectura de la noche
Nosotros propugnamos
La arquitectura del amanecer.
Este es nuestro mensaje,
Los resplandores de la arquitectura
Deben llegar a todos por igual
La Arquitectura alcanza para todos.
Nada más, compañeros
Nosotros condenamos
-Y esto sí que lo digo con respeto-
La Arquitectura de pequeño dios
La Arquitectura de vaca sagrada
La Arquitectura de toro furioso.
Contra la Arquitectura de las nubes
Nosotros oponemos
La Arquitectura de la tierra firme
-Cabeza fría, corazón caliente
Somos tierrafirmistas decididos-
Contra la Arquitectura de café
La Arquitectura de la naturaleza
Contra la Arquitectura de salón
La Arquitectura de la plaza pública
La Arquitectura de protesta social.
Los arquitectos bajamos del Olimpo.

Nicanor Parra.
martes, 17 de noviembre de 2009
¿Lo importante no serà ESTAR y desde allì intentar SER?
Estar es estar en relaciòn aquì y ahora, aquì con los compañeros de trabajo, aquì con los jovenes que estudian, aquì con mi compañera y los hijos y nietos que veo crecer.
Y si la vida me saca de aquì tendrè que estar en el nuevo lugar que las circunstancias me pongan, asì no me guste o me duela, pero en definitiva soy un animal de realidades y en el nuevo lugar busco incansablemente la relaciòn.
Ser es estar acotado, con lìmites precisos en plena autonomìa. Y este antropocentrismo conduce a las oposiciones y finalmente a la regresiòn de lo desconstruido y disperso. Por eso el SER crea recintos amurallados, crea fronteras mientras el ESTAR se mueve en la convivencia.
De ahì que el estar sea simbòlico (une y no separa), mientras que la afirmaciòn del ser crea el antagonismo.
La cultura europea intentò evitar ese antagonismo producto de su ideal de plena autonomìa. Pero no lo logrò, por el contrario, quedò profundamente dividida entre lo individual y lo colectivo.
Entre:
1 - La morada como refugio burguès individual del ser y ...
2 - La homogeneizaciòn igualitaria, seriada y mecànica de la colectivizaciòn.
En resumen, en la medida que afirmo mi SER por encima de los otros quiebro la comunidad del ESTAR, exalto mi narcisismo y busco el refugio (morada como lugar del ser) en la individualidad burguesa (escape a lo natural-rural), o me someto al apilamiento de mis mìnimos derechos en la celda encapsulada del colmenar.
y Amèrica ¿que?
Un balance entre el ser y el estar como destino del hacer americano y el reflejo en su arquitectura.
Claudio Caveri.
miércoles, 30 de septiembre de 2009
LA PALABRA
Pero ¿qué están hablando esos poetas ahí de la palabra?
Siempre en discusiones de modista:
que si es desceñida o apretada ...
que si la túnica o que si la casaca ...
¡Basta ya! La palabra es un ladrillo. ¿Me oísteis? ...
¿Me ha oído usted, señor Arcipreste?
Un ladrillo. El ladrillo para levantar la Torre ... y la Torre tiene que ser alta ... alta ...alta ...
hasta que no pueda ser más alta.
Hasta que llegue a la última cornisa
de la última ventana
del último sol
y no pueda ser más alta.
Hasta que ya entonces no quede más que un ladrillo solo,
el último ladrillo ... la última palabra,
para tirárselo a Dios
con la fuerza de la blasfemia o la plegaria ...
y romperle la frente ... A ver si dentro de su cráneo
está la Luz ... o está la Nada.
Leon Felipe
Siempre en discusiones de modista:
que si es desceñida o apretada ...
que si la túnica o que si la casaca ...
¡Basta ya! La palabra es un ladrillo. ¿Me oísteis? ...
¿Me ha oído usted, señor Arcipreste?
Un ladrillo. El ladrillo para levantar la Torre ... y la Torre tiene que ser alta ... alta ...alta ...
hasta que no pueda ser más alta.
Hasta que llegue a la última cornisa
de la última ventana
del último sol
y no pueda ser más alta.
Hasta que ya entonces no quede más que un ladrillo solo,
el último ladrillo ... la última palabra,
para tirárselo a Dios
con la fuerza de la blasfemia o la plegaria ...
y romperle la frente ... A ver si dentro de su cráneo
está la Luz ... o está la Nada.
Leon Felipe
Suscribirse a:
Entradas (Atom)









